viernes, 5 de febrero de 2010

EL BLOGUERO VIAJERO

Lisboa, un sitio estupendo para una escapada de fin de semana


Agosto en Madrid, sin vacaciones, se me hacía un poco rollo. Así que me puse a mirar y vi que Lisboa era un sitio estupendo para escaparse.


El horario de los vuelos permite aprovechar perfectamente el sábado y el domingo. A las 7:45 sale el primer vuelo, así que con el cambio de hora llegamos allí a las ocho. No hace falta salir el viernes por la tarde con lo que te ahorras la noche de hotel.

En el aeropuerto hay servicio de autobuses que te llevan al centro de la ciudad. Para el alojamiento recomiendo el hotel Madrid, muy céntrico, de 4 estrellas y con un precio bastante asequible. Está cerca de la plaza del Marqués de Pombal.

Mi punto de partida fue el parque Eduardo VII, el más importante de la ciudad, allí veréis la famosa Estufa fría, que es un enorme invernadero.

Bajando por la Avenida da Libertade se llega a la zona conocida como La Baixa; donde se encuentra la Plaza de los Restauradores, de líneas muy simples con edificios sencillos y elegantes, que tiene un obelisco en el centro conmemorativo de la Revolución de 1640.

Más abajo está Rossío, una plaza con múltiples cafés, y el Teatro Nacional, que fue palacio de la Inquisición. Cuidado, que sin pedirlo te ponen el aperitivo (pulpo o jamón entre otras cosas) mientras llega la comida, y luego te pegan un buen palo en la factura, así que no os pille de sorpresa.

Desde aquí fuimos a la catedral, que es de estilo románico y al Castelo de San Jorge (un tranvía, el 28, os lleva hasta arriba, donde está el castillo, pero aconsejo ir andando, el paseo es muy agradable. Desde el castillo hay una panorámica de la ciudad que merece la pena ver.

Es inevitable perderse por las callejuelas de Alfama, el barrio más antiguo de la ciudad e ir por la ribera, hasta la Plaza del Comercio, donde hay un arco del triunfo inspirado en el de París. Está muy cerca de la Plaza do Municipio. Cerca está Chiado, un barrio más señorial, con tiendas de marcas y donde podéis tomaros un café en A Brasileira (rua Garret) junto a la estatua de Pessoa que os dará la bienvenida.


Más interesante es el elevador de la Gloria, un tranvía antiguo que sube hasta El Barrio alto, don hay bastantes restaurantes y pubs; os recomiendo el Paviliao Chines (Rua D. Pedro V, 89), sorprendente por la cantidad de maquetas que tiene. Es enorme y suele tener la puerta cerrada pero llamáis al timbre y.... Todo esto es solo para el sábado. Una paliza pero merece mucho la pena.

Al día siguiente fuimos a Belem, lo mejor es comprar un billete de día para poder utilizar cualquier bus o tranvía.

El bus número 1 va desde la plaza del marqués de Pombal hasta la plaza de Cais du Sodré (también llamada Duque da Terceira). Y desde aquí el tranvía 15 que os llevará hasta Belem.

Desde este lugar partían los barcos en la época de los descubrimientos. Pasear por la Rua Vieira Portuense te permite ver fachadas antiguas preciosas, y al final de la calle llegaréis al monasterio de los Jerónimos, catalogado por la UNESCO como patrimonio mundial. La torre de Belem y el monumento a los descubrimientos tampoco os lo debéis perder.

Después de todo el día regresamos al hotel a por el equipaje y a las 17:05 salió el avión para Madrid.



Teléfono: +351-213191760.

María Irene Sánchez Massanet,  Dirección General Comercial y Clientes

 

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